Mi
mejor amigo y yo fuimos
a la casa de mi novia,
el plan era recogerla
para ir a bailar junto
con otras amistades;
mientras esperábamos
me puse a jugar con
su perrito, el cual
tenía para
ese entonces unos
4 meses, resulta que
después de
5 minutos de juego
el perrito salió
corriendo y regresó
un tiempo después
trayendo entre los
dientes el hilo dental
(tanga) más
pequeño que
he podido ver en una
mujer, y lo colocó
en mis rodillas esperando
que yo jugara con
tan particular objeto,
lo chistoso fue que
mi novia llegó
un ratito después
y al ver el panorama
exclamo: -"¡Cookie!
qué estás
haciendo con mi tanga"-
corrió hasta
nosotros y comenzó
a tirar con fuerza
del otro extremo de
dicha prenda femenina,
el pobre Cookie pensó
que ella jugaba con
él y opuso
resistencia hasta
que la prenda se rompió.
Desconcertado miré
a mi amigo, el cual
estalló en
carcajadas al ver
dicho panorama. |