Convulsiones
Epilépticas
Por: Dra. Gina Bonilla Romanini
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El
sistema nervioso es en mi opinión
el sistema más complejo dentro
de un organismo vivo, por lo tanto el
diagnóstico de sus alteraciones
puede ser bastante difícil.
Todas las convulsiones no
son de tipo epiléptico por esto
es importante que se realice un examen
objetivo general para identificar si la
convulsión que se esta presentando
es debido a una alteración en otros
sistemas como en el sistema cardiovascular,
intoxicaciones o por traumas por ejemplo.
La convulsión epiléptica
es la manifestación clínica
de una actividad excesiva a nivel de las
neuronas, que son las células que
conforman el sistema nervioso. Y la confirmación
absoluta de que una convulsión
es epiléptica es difícil,
ya que amerita la observación al
mismo tiempo de las alteraciones de la
conducta junto con exámenes con
otros exámenes. La epilepsia en
si es una afección crónica
del cerebro que se va a caracterizar por
convulsiones epilépticas recurrentes.
Este
tipo de convulsión puede caracterizarse
por las siguientes etapas:
1. La primera que se llama
AURA es la manifestación inicial
y puede durar minutos o hasta horas. Durante
este período el animal puede presentar
una conducta o patrón de comportamiento
como marchando, lamiendo, ladrando en
exceso, solicitar mayor o menor atención,
orinarse, vomitar o salivar en exceso.
2.
La segunda se conoce como ICTUS
y es la que comprende el momento real
de la convulsión donde se presenta
un tono o movimiento muscular involuntario
que puede durar segundos o minutos.
3. El
período inmediatamente después
del Ictus es el POSTICTUS durante el cual
el animal puede mostrar desorientación,
actividad intestinal o de la vejiga inadecuada,
sed, apetito excesivo o disminuido, debilidad,
ceguera temporal, parálisis y cambios
de comportamiento. Este período
puede durar de minutos a días.
Podemos
dividir la epilepsia dentro de dos grandes
grupos una de tipo primaria y otra de
tipo secundaria.
Dentro
de primer grupo podemos incluir aquellos
perros que tienen de 1 a 5 años
de edad cuando tuvieron la primera convulsión,
son generalmente de razas grandes (+de
15Kg), de raza pura con un componente
hereditario y el lapso de tiempo entre
la primera y la segunda convulsión
es de más de cuatro semanas.
En el segundo grupo se ubican
los perros que poseen una lesión
en la estructura de su cerebro que produce
las convulsiones epilépticas. Las
cuales usualmente se presentan antes del
año de edad o después de
los 7 años, con un lapso de tiempo
entre una y otra de menos de 4 semanas.
En los perros menores de 1 año
la causa más común es debida
a enfermedades inflamatorias como distemper
y la hidrocefalia. Mientras que en los
de más de 7 años la causa
más común es la de tumores
cerebrales.
Cuáles son las razones
para poner a mi perro en tratamiento?
1.
Hay una lesión en la estructura
cerebral bien identificada.
2. Se han producido más de tres
convulsiones generalizadas en un período
de 24 horas.
3. Se han producido dos o más episodios
convulsivos en rachas en un período
de 3 meses.
4. Se han producido dos o más episodios
convulsivos aislados a lo largo de 2 meses.
5. La primera convulsión ocurrió
una semana después de un trauma
craneal.
¿Cuáles
son los objetivos realistas del tratamiento?
1.
Control de las convulsiones, no necesariamente
eliminación de éstas.
2. Disminución de la frecuencia
y gravedad de las convulsiones.
3. Prevención de los episodios
convulsivos en rachas.
Definitivamente
tanto para el diagnóstico como
para el tratamiento de un paciente que
sufre de este tipo de afección
la disposición y ayuda que le brinde
el propietario al médico veterinario
va a ser indispensable, ya que el compromiso
que hace el propietario tendrá
que ser para toda la vida y para poder
alcanzar los objetivos dependerá
de una medicación diaria. Además
de que un paciente que se encuentre bajo
medicación debe tener revisiones
periódicas para asegurarse de que
no se den otras complicaciones producto
de efectos secundarios del tratamiento.
¿Qué
hacer cuando mi perro esta convulsionando?
1. Asegúrese de que no hayan objetos
cerca de el que le puedan ocasionar lesiones.
2. NO arriesgue su seguridad si su perro
se vuelve agresivo durante la convulsión.
3. NO le ofrezca agua o alimento a su
perro inmediatamente después de
la convulsión.
A
pesar del reto que representa para el
propietario el poseer una mascota que
presente o haya presentado convulsiones
epilépticas estos pacientes aún
bajo tratamiento pueden seguir teniendo
una vida completamente normal.