Acuarios y Peces
Alimentación
Anécdotas
Asociaciones
 Clasificados
Consejos
Criaderos
Crianza
 Foros  
 Humor  
Mascota del mes
Eventos de los     Patrocinadores
Silvestres
En extinción
Guía de Razas
Postales Gratis
 Recomendación      Veterinaria
Tiendas
Veterinarias


   

 

   Favoritos
   Página de Inicio
  Imprimir Página




La Fisiología del Dolor
Por: Dra. Gina Bonilla Romanini


   "Un adecuado alivio del dolor en pacientes críticos promueve una mejoría en el estado general del animal junto con un aumento en la velocidad y calidad de la recuperación".

  Solo en las últimas décadas del siglo XX la humanidad reconoció que los animales pueden tener experiencias dolorosas. Durante siglos, las manifestaciones que observaban en una cirugía o experimentos, se atribuían a reflejos musculares descontrolados o a respuestas nerviosas. La presunción sobre lo que debían sentir alcanzó (hasta no hace mucho tiempo...) a otros seres que no podían expresar correctamente su dolor en el lenguaje apropiado, como enfermos con alteraciones mentales, discapacitados, ancianos o recién nacidos.

  A principios del siglo XXI, la neuroanatomía y neurofisiología humana y animal avalan la opinión de que por su semejanza, los animales aunque carezcan de la posibilidad de comunicar verbalmente la experiencia de dolor, frente a un estímulo doloroso sufren la misma “experiencia displacentera” que los humanos.

  Se ha argumentado que la presencia de dolor puede ayudar en animales enfermos. Por ejemplo, el dolor puede hacer que el animal no use una pata lesionada o puede ayudar a mantener la presión sanguínea induciendo la liberación de catecolaminas. Sin embargo es ahora conocido que esos cambios fisiológicos por el contrario son los que contribuyen al deterioro de los pacientes.


  Definición de Dolor:
 

   Resulta innecesario definir el dolor, ya que, en mayor o menor medida, todos lo hemos experimentado en numerosas ocasiones. Sin embargo, se suele utilizar la definición de la Asociación Internacional para el Estudio del Dolor (“IASP”):

  “El dolor es una experiencia sensorial y emocional desagradable, asociada a una lesión tisular presente o potencial , o descrita en términos de tal lesión”


  Esta definición se aplica a dolor agudo, dolor canceroso y dolor crónico no canceroso. La IASP define el dolor agudo como un dolor de reciente comienzo y duración probablemente limitada, que generalmente tiene una relación temporal y causal con una lesión o enfermedad. Esto lo distingue del dolor crónico, el cual se define como dolor que persiste a lo largo de periodos más allá del tiempo de cicatrización de la lesión, frecuentemente sin una causa claramente identificable.


  Dolor Agudo y Dolor Crónico

  La distinción entre dolor agudo y dolor crónico no responde solamente a criterios temporales de duración. Hoy en día, el dolor agudo se identifica con el síntoma propiamente dicho, mientras que el dolor crónico se considera una enfermedad que precisa un abordaje mucho más complejo. El dolor agudo puede ser un síntoma útil, protector y que puede orientar al diagnóstico, mientras que el dolor crónico es inútil, destructivo y repercute en la psicología y la capacidad funcional del paciente.

   Desde el punto de vista evolutivo, el dolor agudo es transitorio; el dolor crónico es permanente, recurrente y/o repetitivo. El mecanismo generador del dolor agudo es monofactorial (por ejemplo, la lesión quirúrgica en el caso del dolor postoperatorio); el mecanismo generador del dolor crónico es plurifactorial. La reacción vegetativa en el dolor agudo es de tipo reactivo (taquicardia, polipnea, midriasis, sudor); en el dolor crónico se produce un círculo vicioso de mantenimiento. La repercusión psicológica del dolor agudo suele ser la ansiedad; en el dolor crónico suele ser la depresión.

  El objetivo terapéutico del dolor agudo es curativo; en el dolor crónico es pluridimensional, debiéndose abordar aspectos somáticos, psíquicos, etc.

  Signos fisiológicos de dolor en los pacientes veterinarios

 "Evaluar la presencia de dolor en animales es un reto, porque estos expresan el dolor clínicamente en muy variadas formas".

  Algunos signos de dolor reflejados en el comportamiento incluyen vocalización, temblores, se rehúsan a moverse, protección de algún punto de dolor, lamidos, automutilación del área afectada , renquera, comportamiento anormal, depresión, anorexia, poca facilidad para dormir, falta de acicalamiento (gatos), agresividad, evasión, miedo y ansiedad.

  Dentro de los signos fisiológicos que pueden ser notados se incluyen: la salivación, midriasis, taquipnea, taquicardia, hipertensión, hiperglicemia, niveles elevados de corticotropina y cortisol.

  Debido al rápido deterioro fisiológico como efecto del dolor es imperativo reconocer la presencia del dolor para iniciar pronto una apropiada terapia especialmente en los pacientes en estado crítico.

  Tres principales áreas afectadas por los efectos fisiológicos:

  Tracto gastrointestinal : El dolor produce la liberación de catecolaminas resultando en un aumento del tono simpático y vasoconstricción. Lo que puede resultar en perjuicio del tracto gastrointestinal disminuyendo el flujo de sangre hacia estos sistemas, favoreciendo así la formación de úlceras , aumentando el tono muscular y contribuyendo en la incidencia de pancreatitis, como resultado de la disminución del flujo sanguíneo hacia el páncreas. Por ejemplo en pacientes con lesiones a nivel columna donde los pacientes usualmente manifiestan constipación por ileus paralítico.

  Sistema Sanguíneo y Cardiovascular : La ansiedad y miedo favorece en gran manera la respuesta simpática refleja y puede contribuir a aumentar la viscosidad sanguínea, aumentar el tiempo de coagulación, la fibrinolisis y la agregación plaquetaria. La persistencia de esta respuesta puede ser fatal poniendo en riesgo al paciente induciéndolo a coagulación intravascular diseminada o shock del sistema cardiovascular. La disminución por otro lado del flujo sanguíneo puede dar lugar a trombosis venosas y resultar en una disminución de la función pulmonar produciendo atelectasis, alterando el ritmo ventilación-perfusión y finalmente hipoxemia. Este aumento en el tono simpático puede dar lugar a una disminución de la oxigenación de los tejidos, aumentado la resistencia vascular sistémica y el gasto cardiaco.

  Desbalance metabolico : Induce un aumento en la secreción de la corticotropina, hormona antidiurética, hormona de crecimiento, complejo renina –angiotensina-aldosterona, glucagon y de interleukina-1. Disminuye la secreción de insulina y produce un estado catabólico que se caracteriza por hiperglicemia, aumenta el catabolismo de proteína, lipólisis y retención de agua y sodio a nivel renal, disminuyendo la tasa de filtración glomerular. Esta respuesta metabólica puede llevar a un balance de energia negativo y una supresión de la inmunidad.

  ¿Cuales son los principales riesgos producto de un mal manejo del dolor en pacientes críticos?

  1. Retrasos en la cicatrización de heridas y aumenta el riesgo de complicaciones pos-quirúrgicas.

  2. Aumenta el riesgo de contraer infecciones en heridas, catéter y sistema pulmonar.

  3. Cambios en el comportamiento como agresividad, automutilación, ansiedad que dificultan el manejo del paciente.

  4. Disminución del apetito y la consecuente pérdida de peso pos-quirúrgica.

  5. La combinación de estos cambios fisiológicos y de comportamiento resulta en tiempos más prolongados de hospitalización y complicaciones.

  Tratamiento del dolor

  Una vez que la presencia del dolor es determinada hay varias rutas y técnicas de buscar analgesia. El tipo de tratamiento dependerá de la severidad del dolor y de la naturaleza del animal. Pero será siempre vital que se trate la causa principal de la enfermedad que este produciendo el dolor al mismo tiempo que se busca alivio para el dolor.

  El tratamiento puede ser administrado por diferentes rutas: intravenosa, subcutánea, intramuscular, epidural, transmucosa, transdermica, local, oral, intraarticular, intrapleural e intraperitoneal.

  Hay también diferentes tipos de drogas que se pueden usar dentro de estas estan los opioides, agonistas alfa adrenergicos, anestesicos locales, AINES, N-metil-D aspartato fenotiazinas, agentes coadyubantes como las fenotiazinas, benzodiazepinas y antidepresivos triciclicos.

  En algunas ocasiones el dolor puede ser difícil de controlar con un solo agente, haciendo necesario el uso de combinaciones de diferentes tipos de analgésicos. Por ejemplo: AINES con opioides. Esto debido a que el desarrollo del dolor puede involucrar múltiples rutas de manera que no se logrará analgesia sino se usa la droga adecuada no importa que tan alta sea la dosis.

   Siempre será necesario considerar hacer evaluaciones de respuesta a la terapia analgésica, debido a las variaciones que pueden darse entre individuos. Estas evaluaciones deben hacerse en base al tipo de droga, la ruta usada, el tiempo y los efectos secundarios.

  Bibliografía

  Hoffman Mathew. Síntomas y soluciones. Koneman. P. 20,30,160. 2000

  Quandt Jane E., Lee Justine A., Powell Lisa L. Analgesia in critically III Patients. Compendium on continuing education for the practicing veterinarian. P.433-445. 2005

  www.uam.es/depatamentos/medicina/anest/hospital/uda





Diseño por Grafimix. Todos los derechos reservados 2005-2006

Veterinarias
  Directorio
  Recomendaciones