Otitis
Externa
Por: Dra. Gina Bonilla Romanini |
La
otitis externa es una inflamación
aguda o crónica del conducto auditivo
externo. La causa de esta puede deberse
a múltiples factores.
Los
perros por naturaleza poseen un conducto
auditivo e forma de L, lo que previene
que el tímpano se dañe fácilmente.
Sin embargo a diferencia de nuestros oídos
por su forma y la presencia de pelos se
crea un ambiente húmedo favorable
para todo tipo de infecciones. Además
algunas razas son más propensas
a sufrir infecciones como los Basset hounds,
Cocker Spaniel, Caniches, Schnauzers,
Labrador y Setter Irlandés.
Las
causas de otitis externa pueden dividirse
en tres grupos:
a) El primer grupo comprende los factores
que causan directamente la otitis como
diferentes tipos de ácaros, garrapatas,
cuerpos extraños, reacciones alérgicas
entre las principales.
b) En el segundo grupo se incluyen los
factores predisponentes, que son los que
aumentan las posibilidades de que se produzca
la otitis como anomalías en la
forma del conducto auditivo, oídos
humedos por el baño, daños
al limpiar los oídos de la manera
incorrecta, obstrucción del conducto
o alguna enfermedad sistémica.
c) Y en el último grupo se
encuentran aquellos factores que por ellos
mismos no producen la enfermedad pero
que impiden que esta se resuelva o la
empeoran, en este grupo se encuentran
las bacterias y los hongos.
Los
principales síntomas de una otitis
serán el prurito o picazón
constante que hace que su mascota sacuda
la cabeza o tenga lesiones en las orejas
o alrededores por el constante movimiento
o hechas al rascarse con las patas y pérdida
del pelo alrededor. Además de otros
síntomas como la secreción
y el mal olor. Junto con irritación
o inflamación de la oreja y del
conducto auditivo externo.
¿Cómo
solucionar el problema?
1.
Mi primera recomendación es que
nunca aplique ni le dé ningún
medicamento a su animal sin antes saber
que esta causando la otitis. En la mayoría
de los casos las otitis se complican por
la cantidad de antibióticos que
se han usado que hacen que las bacterias
se hagan resistentes a estos o por una
mala limpieza de oídos con productos
no adecuados.
2. Descubra cual es la causa,
para lo que será necesario que
su médico veterinario examine a
su mascota. En la mayoría de los
casos es indispensable tomar una muestra
de la secreción y enviarla al laboratorio
para que su médico veterinario
le indique si hay presencia de bacterias
u hongos o ambas y cual será el
tratamiento específico para controlar
el problema. Y será posible observar
la presencia de ácaros o de algún
cuerpo extraño solo observando
con un otoscopio.
3. Mantenga limpios los oídos
usando productos diseñados para
esto de la manera adecuada. Nunca use
bastones de algodón porque puede
dañar el tímpano, ni excesivas
cantidades de aceite mineral o glicerina
porque puede más bien favorecer
el problema. Esto va a incluir eliminar
el exceso de pelos que tienen algunas
razas. Y la frecuencia con la que lo debe
hacer dependerá de cada mascota.
4. Evite el exceso de humedad,
principalmente durante el baño.
Preocúpese por secar con cuidado
los oídos con bolas de algodón
, eso evitará que se forme un ambiente
favorable para una infección.
5. Use una dieta adecuada
si el problema de su mascota es debido
a una reacción alérgica
al alimento.