Con
la denominación vulgar
de “canarios”
se conocen varias especies
de aves del género
Serinus adscrito a la familia
de los fringílidos,
a su vez perteneciente al
orden de los paseriformes.
El canario silvestre (Serinus
Canarius) es un ave sencilla
de color verde-gris y amarillo.
A partir de ella se derivan
todas las razas domésticas
del canario (Serinus Canarius
Domesticus).
Se le conoce desde
hace más de 500 años
y habita en estado silvestre
en las Islas Canarias, en
las Azores y en Madeira.
El que el canario,
a lo largo de los años,
se haya ganado la simpatía
de tantos aficionados, está
directamente relacionado con
algunos de sus atributos,
por ejemplo: no es un pájaro
tímido, ni esquivo
y se adapta fácilmente
al cautiverio, tiene un canto
agradable y es de apariencia
atractiva; se reproduce con
facilidad, se adapta a casi
cualquier clima y su alimentación
es fácil y sencilla,
prácticamente en su
totalidad se basa en semillas.
Mantenimiento
La
forma rectangular de la jaula
es la más recomendada.
Con respecto a las dimensiones,
las siguientes son las más
idóneas: 11 pulgadas
de alto, 16 pulgadas de frente,
10 pulgadas de fondo y un
paradero arriba y el otro
ligeramente abajo. Esto le
permite al canario hacer ejercicio
constante de arriba hacia
abajo y viceversa.
Tanto el bebedero
del agua como los comederos
deben estar situados en el
exterior de la jaula, esto
evita que se contaminen con
sus cuitas, tanto las semillas
como el agua. La bandeja de
limpieza debe ser deslizable
para un mejor y rápido
aseo. No debe faltar el hueso
de jibia que le suministra
el calcio necesario.
Una recomendación
que nunca esta de más
es que el canario se puede
colocar en la sala, cuarto
de pilas, ligeramente en el
exterior, en cualquier lugar,
menos en la cocina, ya que
las aves no solamente respiran
por las fosas nasales y por
el pico, sino también
a través de los poros,
por donde nacen las plumas,
al cocinar los alimentos,
los efluvios que se levantan
de la cocción, ocasionan
que el ave entre en una muda(cambio
de plumas) permanente y esto
provoca a su vez que no cante
y no sirva para la cría.
Es un ave
básicamente granívora,
es decir, que se alimenta
principalmente de semillas
con cáscara. Existen
en los comercios especializados
mezclas que llenan las necesidades
nutritivas de los canarios,
la mayoría está
compuestas por: alpiste, nabillo,
avena y nigela.
Usted puede alimentar
a su canario con todo tipo
de verduras y legumbres, siempre
y cuando estén bien
lavadas y no provengan directamente
del refrigerador. Entre las
verduras que puede darle están:
repollo, zanahoria, lechuga,
berros, chile dulce, excepto
pepino, etc. Frutas, al igual
que con las verduras: manzana,
naranja, papaya, jocote, níspero,
entre otras.
La época
de cría en Costa Rica
inicia en marzo y finaliza
en junio; sin embargo, dado
nuestro clima tropical privilegiado,
es factible reproducirlos
durante todo el año,
dependiendo de la cantidad
de machos y hembras con que
se cuente.
A partir
de los seis meses de edad
ya se puede intentar su reproducción.
A principios de diciembre
se inician los preparativos
para la cría, machos
y hembras en sus respectivas
jaulas. Para la reproducción
es necesario que tengan un
nido donde depositar los huevos.
Se pueden conseguir los nidos
especiales que venden en los
comercios o en su defecto,
lo que utiliza también
son cajitas plásticas
para fresas, pero estas deben
ser dobles, es decir usar
dos cajitas por nido. Cortar
yute en hilos de aproximadamente
5 cm. de largo, o sea en cuadros
iguales, desmenuzarlos y ponerlos
en el interior del nido.
El paso
siguiente es observar a las
hembras para ver si han formado
el nido, en el momento en
que lo hayan hecho se debe
proceder entonces a introducir
en su jaula al macho escogido,
mayor de 6 meses de edad ,
que esté completamente
emplumado, brillante de plumaje
y por supuesto; que esté
cantando fuerte y alegre.
El resto del proceso reproductivo
queda en manos de la naturaleza.
Mencionemos
sin embargo que la hembra
pone de 4 a 5 huevos, uno
diario, la incubación
dura de 13 a 14 días,
fecha en que nacen las crías.
Los polluelos abren los ojos
a los 8 días de nacidos,
saltan del nido entre los
18 y 21 días y pueden
ser separados de sus padres
entre los 30 y 35 días,
tiempo en el que se trasladan
a los jaulones de vuelo para
su pleno desarrollo corporal
y posterior diferenciación
de sexo; el macho joven empieza
a sostener un trinar continuo
pero incipiente, mientras
las hembras solamente pían.
Diseño
por Grafimix.
Todos los derechos reservados 2005-2006